Carne
Asisto al festín de la carne. No como el perro que atesora un hueso roído recordando que alguna vez fue salvaje; más bien como el lobo melancólico, que caza por necesidad y sólo para seguir viviendo. El lobo asesina para vivir. El lobo debe cazar y sabe esperar. Debe mantener la calma si desea sobrevivir. Lobo no quiere morir. La estrategia del lobo, su menester. Arrancar la carne del hueso, su placer. Engullir la carne roja y empaparse la barba con sangre, su garantía.J. Zeable
La pérdida
[…] ¿Sabe lo que es la pérdida? No tener a nadie por quien luchar, nadie con quien discutir cosas tan tontas y superfluas como si el día amaneció gris o soleado, qué libro vale la pena leer, qué hacen en la tele, qué cena preparar; preguntar y no obtener respuesta. Despertarse sin objetivo alguno. Sentir la presencia invisibles del ser amado en todos sus objetos, en todos los lugares, y no poder acceder a él de ninguna manera porque su cuerpo ha desaparecido.Ángela Becerra
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)


